En el mundo de la joyería, el término «melee» (que se pronuncia «meh-lee») hace referencia a los pequeños diamantes decorativos que se utilizan para aportar brillo a una pieza, en lugar de ser el elemento principal. Aunque químicamente son iguales que los diamantes más grandes, su manipulación, su precio y su clasificación son muy diferentes.
Estas son las principales diferencias entre los diamantes de cuerpo a cuerpo y los diamantes más grandes:
1. Dimensiones y peso
La definición de «cuerpo a cuerpo» que se utiliza en el sector se basa estrictamente en el peso.
- Diamantes «melee»: Son piedras que pesan menos de 0,20 quilates (o 20 puntos). Pueden llegar a ser tan pequeñas como 0,001 quilates (aproximadamente 1 mm de diámetro).
- Diamantes más grandes: cualquier diamante de más de 0,20 quilates se clasifica generalmente como una piedra “pointer” o “solitario”, dependiendo de su tamaño concreto.
2. Dinámica de los precios
La forma de pagar estos diamantes varía en función de su tamaño.
- Por unidad frente a por lote: Los diamantes más grandes se cotizan por piedra en función de sus 4C individuales (corte, color, pureza y quilates). Los diamantes pequeños se venden por lotes (a granel). Se paga un precio por quilate por toda la bolsa, independientemente del número de piedras pequeñas que contenga.
- Crecimiento del valor: Los precios de los diamantes aumentan exponencialmente con el tamaño. Un solo diamante de 1 quilate es considerablemente más caro que 100 diamantes «melee» que suman 1 quilate en peso total, ya que los cristales más grandes y de alta calidad son mucho más escasos en la naturaleza.
3. Facetas y talla
Debido a su reducido tamaño, los diamantes para engastes pequeños suelen presentar estilos de tallado simplificados.
- Talla simple: Se utiliza a menudo en joyería o relojes vintage, y cuenta con solo entre 17 y 18 facetas. Proporciona un destello de luz “más contundente”.
- Talla completa: Se trata, básicamente, de versiones en miniatura de un brillante redondo estándar, con las 57-58 facetas completas. La mayoría de las joyas modernas de alta gama utilizan piedras pequeñas de talla completa para garantizar que su brillo coincida con el de la piedra central.
- Diamantes estándar: Las piedras más grandes son casi exclusivamente de “talla completa” (o de tallas especiales, como la ovalada o la esmeralda) para maximizar el rendimiento lumínico.
4. Certificación y calificación
- Diamantes de mayor tamaño: suelen ir acompañados de un informe de clasificación individual (como el del GIA) en el que se detallan todas las inclusiones y las medidas específicas.
- Diamantes de tamaño pequeño: Casi nunca cuentan con certificados individuales. No resulta rentable pagar una tasa de clasificación de $50–$100 por un diamante que solo vale $20. En su lugar, se “criban” y se clasifican en categorías generales de calidad (por ejemplo, “color G-H, pureza VS”).
5. Papel en el diseño
- Piedras secundarias: Son las “piedras de acompañamiento”. Se utilizan en engastes tipo pavé, halos y piedras laterales para crear un “muro de brillo” o para que la piedra central parezca más grande.
- Diamantes más grandes: Son las “estrellas del espectáculo”. Constituyen el elemento central de los anillos de compromiso o de los colgantes solitarios.
Nota: Al comprar un anillo con piedras secundarias, asegúrate de que el joyero haga coincidir el color de las piedras pequeñas con el de la piedra central. Si tu diamante central es muy blanco (color D-E-F), pero las piedras secundarias son ligeramente amarillas (color J-K), el contraste se notará a simple vista.